"Navegando las Aguas de la Comunicación: Un Viaje Interdisciplinario en la Era Digital"
·
Por Juan José Gnagnarello
En el contexto de mejorar las relaciones
interpersonales, el conocimiento intrapersonal se presenta como el primer
escalón indispensable. Aprender acerca de uno mismo, a través de un
autoanálisis reflexivo, se postula como una fuente inagotable de información.
Howard Gardner, en su obra "Inteligencias Múltiples" (2014), define
la inteligencia intrapersonal como la capacidad de conocerse a uno mismo
mediante un examen interno. Comprender por qué actuamos de cierta manera, cómo
reaccionamos ante diversas situaciones y qué factores afectan nuestras
emociones no solo facilita la comprensión personal sino que también es esencial
para establecer conexiones efectivas con los demás.
El punto de partida es, por lo tanto, el
autoconocimiento. No se puede comprender la conducta ajena de manera útil si
uno no está familiarizado con sus propias reacciones ante las respuestas de los
interlocutores.
La comunicación interpersonal se define como
un encuentro de significados que se gesta a través de la interacción verbal y
no verbal. Además de transmitir información racional, este diálogo implica la
transmisión de emociones mediante movimientos corporales y actitudes
respectivas.
Este diálogo activo posibilita compartir ideas
y mensajes complejos. Lograr una comunicación clara y, al mismo tiempo,
despertar el interés de los receptores aumenta las posibilidades de éxito en
cualquier propósito comunicativo.
En este proceso, la escucha activa y la
observación emergen como recursos sustanciales. Estos permiten prestar una
atención activa a los mensajes percibidos y su posible interpretación. Cada
agente comunicante, en su papel de receptor, espera encontrar en cada mensaje
aspectos identificatorios con sus intereses y garantías de valoración como
parte integral de la interacción.
La comunicación interpersonal, al ser una relación de comunicación independientemente de las palabras y las intenciones, contribuye al mejoramiento de las relaciones sociales y al desarrollo de nuevas conversaciones. Su práctica activa y reflexiva proporciona información valiosa para adquirir recursos relacionados con la motivación intra e interpersonal. Desde una perspectiva pedagógica cognitiva y conductual, responde a construcciones previas a las conductas observables. En este contexto, la planificación requiere una estrategia de relación que considere diferentes lógicas pudiendo aprovechar el análisis de construcciones previas para elaborar un plan de acciones y proporcionando las condiciones necesarias para prever el curso de las conductas en circunstancias específicas.
Cada sujeto decide su dirección conductual
enmarcada por contingencias conscientes e inconscientes, expresando una visión
subjetiva de la situación dialógica y una realidad consecuente. El mensaje de
cada participante modifica así las percepciones de los demás participantes,
haciendo inevitable la comunicación y destacando la importancia de las
intenciones. Se convierte así en una transformación de los agentes dialógicos.
Cada comportamiento refleja una manera única de entender los mensajes y el
marco emocional y situacional en el que se desarrollan donde la empatía, como
la capacidad de percepción y comprensión de las construcciones ajenas, se
convierte en un pilar del diálogo asertivo para lograr un compromiso común.
La toma de conciencia sobre las conductas
propias y ajenas, y sus correspondientes emociones como proyecciones del
entendimiento situacional derivado de modelos mentales, es un modo de asumir la
responsabilidad de uno mismo y de la calidad de las relaciones. La construcción
de realidades opera en este marco de convergencias, permitiendo la
planificación y reestructuración de relaciones y la comunicación consciente.
Finalmente puede decirse que la riqueza de la
comunicación interpersonal radica en la variedad de voces e ideas que permiten
elegir con mayor probabilidad de éxito. Es el resultado del ejercicio de
convertir diferentes opiniones en un equipo interno a través de la generación
de vínculos de intercambio. En última instancia, la comunicación desempeña un
papel crucial en la construcción de organizaciones efectivas, ya que facilita
la modificación de hábitos, la creación de actitudes y opiniones, y contribuye
a la interpretación de la sociedad y las personas que la conforman.
Referencias:
Gardner, H. (2014). Inteligencias Múltiples.
Fondo de Cultura Económica.
Smith, A. (2022). The Impact of Social Media
on Society. Journal of Communication Studies, 36(2), 145-162