“Explorando las Intrincadas Relaciones entre Opinión Pública y Periodismo a lo Largo del Tiempo y en la Era Digital”
·
Por
Juan José Gnagnarello
La interconexión entre
la opinión pública y el periodismo ha experimentado una evolución compleja y
rica a lo largo de la historia, desde sus raíces en la Ilustración hasta su
actualidad en la era digital. Este vínculo ha sido fundamental en la
configuración de la esfera pública y la toma de decisiones gubernamentales
(Lippmann, 1922; Dewey, 1927).
En el contexto
ilustrado, la opinión pública comenzó a ser concebida como un estado
cognoscitivo, una reflexión epistemológica sobre la posibilidad moral en la
esfera política (Noelle-Neumann, 1993). Este concepto se expandió y transformó
con el tiempo, llegando a ser entendido como un fenómeno no solo moralmente
viable sino esencial. La Ilustración también presenció el surgimiento del
espacio público político, con dos perspectivas distintas: la moderna,
planteando una cuestión moral de posibilidad, y la griega, centrada en la
estética de figuración y representación.
Este periodo marcó el
inicio de una nueva era, donde la prensa y el periodismo se erigieron como
pilares cruciales en la formación de la opinión pública. Figuras destacadas
como Rousseau impulsaron la noción de la individualidad y la crítica social,
desafiando las normas establecidas y fomentando la participación ciudadana en
el proceso gubernamental (Lippmann, 1922).
En el siglo XX, con el
auge de los estudios sociales, el periodismo se enfrentó a desafíos profundos.
La inasimilabilidad de todos los aspectos necesarios para tomar decisiones
correctas, según la perspectiva de Walter Lippmann, generó cuestionamientos acerca
de la capacidad del público para formar opiniones informadas. Contrapuntando
esta visión, John Dewey confiaba en la capacidad del público para depositar su
confianza en la opinión de los especialistas (Dewey, 1927).
Problemas como la
falta de recursos y la necesidad de entender la democracia en un contexto de
toma de decisiones colectivas surgieron en el siglo XX. La conducta irracional
de las masas y la dominación de ideas de unos pocos sobre la mayoría pasiva se
convirtieron en dilemas centrales. La búsqueda de soluciones que ofrecieran
mejores recursos para la toma de decisiones particulares y fomentaran una
opinión pública más pluralista se volvió imperativa (Castells, 2009).
En el siglo XXI, la
dinámica entre opinión pública y periodismo ha alcanzado nuevas cotas con el
avance de las plataformas tecnológicas. La separación entre razón y opinión
pública se hace más evidente, dando paso a la concepción de masas con opiniones
diversas y, en ocasiones, contradictorias. Las sociedades de masas del siglo XX
han evolucionado hacia sociedades de medios, donde las plataformas definen de
manera incisiva qué forma parte de la opinión pública (Castells, 2009).
En este escenario, el
periodismo desempeña un papel trascendental al mediar la comunicación política
de las masas. Las plataformas digitales se convierten en el epicentro de la
formación de la opinión pública política. La sociedad se ve inmersa en un
tejido de nuevas conexiones en el espacio público social y político, y el
periodismo contribuye de manera sustancial a esta interacción constante.
El espiral del
silencio, una teoría que sugiere que los individuos pueden silenciarse a sí
mismos en busca de aceptación, se manifiesta de manera palpable en la opinión
pública. La mayoría impone su autoridad, y las opiniones minoritarias se
someten. Las hipótesis actuales sobre la opinión pública indican que la
aceptación social y la conveniencia personal son factores fundamentales en las
decisiones individuales (Noelle-Neumann, 1993).
En este contexto, el
periodismo no solo cumple la función de informar, sino que también moldea la
percepción pública y política. La observación sutil del entorno social se
vuelve crucial para anticiparse a los cambios en las opiniones públicas. Todas
las opiniones públicas actuales tienen validez por tiempo y lugar determinados,
y el periodismo, al estar atento a estos cambios, desempeña un papel vital en
la sociedad contemporánea. En última instancia, la relación entre la opinión
pública y el periodismo sigue siendo una fuerza dinámica que evoluciona con las
complejidades de la sociedad y la tecnología.
Referencias
Bibliográficas:
- Castells, M.
(2009). Communication Power. Oxford: Oxford University Press.
- Dewey, J.
(1927). The Public and Its Problems. Chicago: Swallow Press.
- Lippmann, W.
(1922). Public Opinion. Nueva York: Harcourt, Brace and Company.
- Noelle-Neumann,
E. (1993). The Spiral of Silence: Public Opinion--Our Social Skin.
Chicago: University of Chicago Press.